El fagot es un instrumento musical que pertenece a la familia del viento madera y a la subfamilia de los instrumentos de lengüeta doble (oboe, corno inglés, etc.).

El fagot tiene dos variantes que son el fagotino (más pequeño) y el contrafagot (más grande). Todos ellos son instrumentos de tubo cónico. Su registro es de 3 octavas y media y se divide en 4 registros (grave, medio, agudo y sobre agudo). La longitud del instrumento es de 156 cm y la longitud total del tubo es de 250 cm. Las partes que forman el fagot son: la campana, el cuerpo grave, la culata (contiene un codo metálico donde el tubo cambia de dirección), la pieza tudelera, el tudel y la caña o lengüeta.

Históricamente el fagot tiene antecedentes que ya se utilizaban en la antigua roma, aunque surgió como instrumento diferenciado a lo largo del s. XVII. El instrumento del cuál desciende directamente es el dulcián, que ya existía a mediados del siglo anterior. En la evolución del fagot, la mejora más importante que se le aplicó fue la incorporación de las llaves de metal que permitían abrir o cerrar orificios a los que era imposible llegar con los dedos. Fue a mediados del s. XVII cuando el fagot se incorporó a la orquesta en la cual ha seguido hasta la actualidad. Su papel dentro de esta formación ha evolucionado desde que empezó como instrumento con función de bajo hasta que se ganó un lugar dentro de los instrumentos utilizados como solistas.