La guitarra clásica es un instrumento de cuerda pulsada, formado por un cuerpo o caja de madera, un mástil sobre el que se sitúa e diapasón o trastero y 6 cuerdas. Sobre el trastero se sitúan los trastes, que indican la altura a la que se tienen que pulsar las cuerdas para obtener las diferentes notas.

Es un instrumento utilizado prácticamente en todos los géneros y estilos musicales, desde la música clásica hasta el rock, el flamenco o el blues, pasando por el tango, las rancheras y la música folclórica de los distintos países. Es parte fundamental en las formaciones de rondalla o orquesta de pulso y púa.

Como la mayoría de instrumentos, la guitarra tiene variantes que amplían su familia y su registro. Algunas de estas variantes son el requinto, el charango o el guitarrón.

No se conoce el origen claro de los antecedentes de la guitarra, pero se han encontrado dibujos y tallas en las que aparecen instrumentos parecidos desde alrededor del año 1000 a. de C. a lo largo de la historia han ido apareciendo y evolucionando instrumentos de cuerda pulsada por todas las partes del mundo hasta llegar a la guitarra tal y como la conocemos hoy en día.

Actualmente hay dos tipos básicos de guitarra: la clásica y la flamenca, algo más pequeña que la clásica, con distintos materiales que la hacen menos resonante pero más percusiva.